La firma de servicios financieros Goldman Sachs presentó sus proyecciones de mercado respecto al comportamiento del petróleo crudo de referencia Brent, señalando que espera que los precios se mantengan en un rango de negociación situado entre los 80 y los 90 dólares por barril.
La estimación técnica elaborada por la división de investigación de materias primas del banco de inversión condiciona la duración de esta banda de precios a la evolución de los acontecimientos políticos y de seguridad en Oriente Medio, así como a las negociaciones diplomáticas entre las principales potencias globales y los países productores.
Los analistas de Goldman Sachs precisan que esta estabilidad relativa dentro de la franja de los 80 a 90 dólares se sostendrá hasta que se verifique un cambio sustancial en las variables de fondo que afectan el suministro de hidrocarburos desde la región del Golfo Pérsico hacia los mercados internacionales.
El primero de estos factores es la confirmación formal de un nuevo acuerdo diplomático entre el gobierno de Estados Unidos y la República Islámica de Irán. La firma de un entendimiento bilateral de esta naturaleza podría derivar en un alivio de las sanciones económicas y en el restablecimiento de los flujos de exportación de petróleo iraní a los mercados mundiales de manera regular, lo que incrementaría la oferta global e impondría una presión a la baja sobre los precios del barril.
Un eventual recrudecimiento del conflicto armado que afecte directamente a la infraestructura petrolera, las rutas de navegación comercial o las instalaciones de procesamiento de crudo generaría interrupciones en la cadena de suministro, provocando un repunte en la prima de riesgo y desplazando la cotización del crudo por encima del límite superior del rango estimado.
El informe sobre materias primas destaca que, en ausencia de cualquiera de estos dos eventos desencadenantes, las condiciones del mercado físico respaldan la continuidad del piso de 80 dólares y del techo de 90 dólares por barril.
Las decisiones de producción adoptadas por la alianza de países exportadores OPEP+, sumadas a los niveles de producción alcanzados por los países no pertenecientes al grupo, como Estados Unidos, Brasil y Canadá, han permitido equilibrar los inventarios globales en los principales centros de almacenamiento durante el periodo analizado.
La prospección de Goldman Sachs sirve como marco de referencia para las empresas del sector de hidrocarburos, los fondos de inversión y las instituciones macroeconómicas que evalúan el impacto de los precios de la energía en la inflación global y en los costos operativos de las cadenas de transporte y manufactura a nivel mundial.
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