En un informe reciente, Citigroup ha proyectado un endurecimiento de la política monetaria en Sudáfrica, anticipando que el banco central del país se verá obligado a elevar los costos de endeudamiento en 50 puntos básicos a partir de mayo de 2026.
Este ajuste al alza, que marcaría un punto de inflexión en la gestión de Pretoria, responde a una causa externa ineludible: el conflicto en Irán. La prolongación de las hostilidades ha impulsado los precios del petróleo hacia umbrales de riesgo, inyectando una dosis de incertidumbre que amenaza con desanclar las expectativas inflacionarias en una de las economías más importantes de África.
Según sus estimaciones, el banco central sudafricano ya ha revisado al alza su previsión de inflación, situándola en un pico del 4,9% para el primer trimestre del próximo año. Aunque esta cifra se mantiene técnicamente dentro del rango objetivo, la tendencia al alza es lo que preocupa a los analistas de Wall Street.
La inflación subyacente alcanzará niveles de poco menos del 4%. Este incremento en la inflación núcleo demuestra que el encarecimiento de la energía está empezando a filtrarse hacia el resto de la economía, afectando desde los costos de transporte hasta el precio final de bienes y servicios básicos.
El encarecimiento del crédito llega en un momento en que la economía local lucha por mantener el impulso del crecimiento. Sin embargo, para el SARB, la prioridad absoluta es la defensa del rand y el control de los precios. Un aumento de 50 puntos básicos no solo busca enfriar la demanda interna, sino también proteger la moneda nacional frente a posibles fugas de capitales ante el incremento de la aversión al riesgo global.
+ No hay comentarios
Agregar comentario